Derecho laboral

Beneficiarios de la pensión de viudedad

Dentro de las prestaciones por muerte y supervivencia se encuentra la pensión de viudedad. La misma se ha establecido con la finalidad de proteger al cónyuge supérstite tras el fallecimiento del otro cónyuge, teniendo en consideración la repercusión de dicho fallecimiento sobre sus miembros familiares y el grado de autonomía de éstos con el causante.

La determinación de los beneficiarios de las prestaciones por muerte y supervivencia es especialmente compleja, en la medida en que opera a través de su relación con el sujeto causante, ya que su fallecimiento produce la situación de necesidad protegida. Hoy en día no es fácil determinar el beneficiario de la prestación de viudedad porque la familia a la que daba cobertura la Seguridad Social ha evolucionado y hoy nos encontramos con familias mono parentales, uniones de hecho, parejas homosexuales junto con problemas que anteriormente existían tales como familias heterogéneas con hijos de diversa procedencia o el mantenimiento o no de la protección en los supuestos de crisis matrimoniales. Ante el nuevo panorama la delimitación de las situaciones de necesidad por supervivencia se complica. En este sentido, la pensión de viudedad se vuelve especialmente conflictiva.

Para la obtención de la pensión de viudedad, antes de la reforma introducida por la Ley 40/2007, era requisito necesario la existencia de un vínculo matrimonial legítimo, actual o pasado, entre el causante y el beneficiario. Cualquier otra forma de convivencia no daba derecho al otro superviviente de ser considerado como beneficiario de la prestación. Tras la reforma introducida por la Ley 40/2007 se ha admitido el derecho a la pensión de viudedad a las parejas de hecho que reúnan determinados requisitos.

Por tanto, los beneficiarios, para acceder a la pensión de viudedad, deben acreditar además de los requisitos generales (estar afiliado, en alta o situación asimilada al alta, y haber cotizado) exigidos al causante, otros requisitos específicos en función de las circunstancias en las que se encuentran:

En el supuesto de fallecimiento derivado de enfermedad común anterior al matrimonio, el cónyuge superviviente deberá acreditar uno de los siguientes requisitos:

  • Que existen hijos comunes.
  • Que el matrimonio se haya celebrado con un año antes del fallecimiento. No se exigirá dicha duración del vínculo matrimonial, cuando en la fecha de celebración del mismo se acreditara un periodo de convivencia con el causante como pareja de hecho que, sumado al de duración del matrimonio, hubiera superado los dos años.

Los separados judicialmente o divorciados, siempre que no hubieran contraído nuevas nupcias o constituido una pareja de hecho, cuando sean acreedores de la pensión compensatoria a la que se refiere el art. 97 del Código Civil y ésta quedara extinguida por el fallecimiento del causante. A partir de enero de 2010, en el supuesto de que la cuantía de la pensión de viudedad fuera superior a la pensión compensatoria, aquélla se disminuirá hasta alcanzar la cuantía de esta última.

En todo caso, tendrán derecho a pensión de viudedad, aun no siendo acreedoras de la pensión compensatoria, las mujeres que pudieran acreditar que eran víctimas de la violencia de género en el momento de la separación judicial o el divorcio mediante sentencia firme, o archivo de la causa por extinción de la responsabilidad penal por fallecimiento; en defecto de sentencia, a través de la orden de protección dictada a su favor o informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios de violencia de género, así como cualquier otro medio de prueba admitido en Derecho (aplicable a fallecimientos producidos a partir de 01-01-08).

Cuando la separación judicial o divorcio sea anterior a 1 de enero de 2008, el reconocimiento del derecho a la pensión no quedará condicionado a que la persona divorciada o separada judicialmente sea acreedora de pensión compensatoria siempre que:

  • Entre la fecha del divorcio o separación judicial y la fecha del fallecimiento del causante, no hayan transcurrido más de 10 años.
  • El vínculo matrimonial haya tenido una duración mínima de 10 años.
  • Además, se cumpla alguna de las condiciones siguientes: o la existencia de hijos comunes del matrimonio; o que el beneficiario tenga una edad superior a los 50 años en la fecha del fallecimiento del causante.

A partir de 2013, también tendrán derecho a la pensión las personas divorciadas o separadas judicialmente antes del 1 de enero de 2008, que no fueran acreedoras de la pensión compensatoria, aunque no reúnan los demás requisitos exigidos en la disposición transitoria 18ª (que entre la fecha del divorcio o separación y el fallecimiento de causante no hayan transcurrido más de 10 años; que el matrimonio haya durado al menos 10 años, que tuvieran hijos comunes) siempre que:

  • Tengan 65 o más años.
  • No tengan derecho a otra pensión pública.
  • La duración del matrimonio con el causante de la pensión no haya sido inferior a 15 años.

Otro beneficiario de la pensión de viudedad es el superviviente cuyo matrimonio hubiera sido declarado nulo, al que se le haya reconocido el derecho a la indemnización prevista en el art.  98 del Código Civil, siempre que no hubiera contraído nuevo matrimonio o constituido una pareja de hecho debidamente acreditada.

El sobreviviente de la pareja de hecho, siempre que acredite:

  • Que el fallecimiento es posterior a 1 de enero de 2008.
  • La inscripciónde la pareja de hecho en alguno de los registros específicos existentes en las Comunidades Autónomas o Ayuntamientos del lugar de residencia o la formalización de documento público en el que conste la constitución de dicha pareja, en ambos casos, con una antelación mínima de 2 años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante.
  • Convivencia estable y notoria con carácter inmediato al fallecimiento del causante, con una duración ininterrumpida no inferior a 5 años.
  • Que, durante el período de convivencia, ningún componente de la pareja estaba impedido para contraer matrimonio ni tenía vínculo matrimonial con otra persona.
  • Además, que sus ingresos: a) durante el año natural anterior al fallecimiento, no alcanzaron el 50% de la suma de los propios más los del causante habidos en el mismo período, o el 25%  en el caso de inexistencia de hijos comunes con derecho a pensión de orfandad; b) o, alternativamente, que son inferiores a 1,5 veces el importe del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente en el momento del fallecimiento, requisito que deberá concurrir tanto en el momento del hecho causante como durante su percepción. El límite indicado incrementará en 0,5 veces la cuantía del SMI vigente por cada hijo común con derecho a la pensión de orfandad que conviva con el sobreviviente.

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