Derecho de familia

La pensión de alimentos

Por pensión de alimentos se entiende el deber de una parte a pagar una cierta cantidad de dinero con la finalidad de asegurar la subsistencia de una persona o varias personas. Prácticamente existen dos partes constituidas por parte acreedora y parte deudora que en el marco de esta figura recibiría el acreedor la denominación de alimentista, que tiene el derecho a exigir y recibir alimentos, mientras que al deudor se le llama alimentante, que tiene el deber legal y moral de prestarlos.

Que se entiende por alimentos nos lo dice el artículo 142 del Código Civil que reza así: “…todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable…”.

La obligación, cuantía y forma de pago de la pensión de alimentos puede ser acordada de mutuo acuerdo por los cónyuges cuando pactan el convenio regulador, o venir impuesta por la sentencia que se dicte en los procedimientos de separación o divorcio contencioso.

La fijación de la cuantía es uno de los aspectos que más problemas generan a la hora de llegar a un acuerdo entre partes. Pero es necesario incidir que dicha cuantía varía en función de las posibilidades económicas del alimentante y el tipo de necesidades del beneficiario. En España existe un baremo orientador, para determinar las cantidades que deben abonarse por este concepto en los procesos de familia, elaborado por el Consejo General del Poder Judicial, que cada cinco años se actualiza.

La cuantía establecida en sentencia o convenio regulador se debe actualizar de acuerdo con el IPC y en casos de que, como se ha dado con la situación de crisis actual, no existen ingresos suficientes  para hacer frente al pago de la pensión se puede alterar la cuantía de la pensión por medio del correspondiente procedimiento de modificación de medidas. Hasta que se dicte la nueva sentencia, la cuantía que se ha de pagar es la fijada en la primera sentencia o convenio regulador.

¿Qué ocurre cuando se deja de abonar la pensión de alimentos por carecer de ingresos?

Una persona sin asesoramiento jurídico adecuado y sin conocimientos puede proceder a dejar de pagar la pensión por no tener ingresos suficientes para hacer frente al pago por propia decisión y sin respaldo jurídico alguno, considerando que no le va a pasar nada, porque realmente no tiene dinero. Dicho esto, advertir al lector que la situación no se resuelve de tal forma porque, puede que no se tenga ingresos suficientes pero si el deudor tiene una casa, un coche, etc., es decir un patrimonio, con él es con el que va a responder a la deuda procediéndose al embargo de dichos bienes, que serán subastados y con lo que se obtenga se abonaránpension-de-alimentos las pensiones de alimentos adeudadas.

El incumplimiento de la obligación de prestar alimentos acarrea no solamente un proceso de ejecución sobre los bienes del alimentante sino también la posibilidad de ingresar en prisión porque se incurre en un delito de impago de pensiones alimenticias que viene establecido por el art. 227.1 del Código Penal. Es más, aunque en prisión, el alimentante debe hacer frente al pago de la pensión. La prueba de que carecer de ingresos no exime de pagar la pensión de alimentos es la Sentencia del Tribunal Supremo de la Sala de lo Civil 564/2014, de fecha de 14 de octubre que establece como doctrina que “la obligación del pago de la pensión de alimentos a los hijos menores no se extingue por el hecho de haber ingresado en prisión el progenitor que debe prestarla si al tiempo no acredita la falta de ingresos o recursos para poder hacerlos efectivos”. En consecuencia, aunque se carezca de ingresos y se entre en prisión, si se tiene patrimonio, se paga.

¿Cuál es la solución para evitar la prisión y realmente dejar de pagar la pensión de alimentos?

Para responder a la pregunta planteada hay que ir por partes. En primer lugar, cuando una persona que, por sentencia, tiene que pagar alimentos no puede pagarlos por carecer de medios- ingresos y patrimonio-, lo que debe hacer es iniciar un procedimiento de modificación de medidas y solicitar que se reduzca la pensión, se suspenda la obligación de pagar alimentos  o se suprima, aunque en la práctica lo que significa suprimir no se suprime sino que en los supuestos extremos se procede a fijar pensiones simbólicas o, de forma excepcional, se  suspende de forma temporal la obligación de prestar alimentos. La duda que asalta a todo el mundo es: “si no tengo dinero para pagar la pensión de alimentos, ¿cómo voy a pagar a un abogado y procurador para que lleven el procedimiento de modificación de medidas?” La respuesta es simple: solicitando abogado y procurador de oficio.

La principal ventaja  de instar un procedimiento de modificación de medidas para que se reduzca la pensión alimenticia es que si se estima la demanda (total o parcial) la cantidad a pagar se verá reducida en comparación con lo fijado por la sentencia inicial con cara al futuro. Otra ventaja es que a la hora de iniciarse un procedimiento penal por impago de pensiones, el haber iniciado un procedimiento de modificación de medidas para reducir la pensión suele ser un argumento que ayuda a la hora de articular la defensa que, en la mayoría de los casos, es tenido en cuenta no sólo para atenuar la pena sino incluso para dictar una sentencia absolutoria.

¿Cuándo se extingue la obligación de pagar pensión de alimentos?

El art. 152 del Código Civil establece que la obligación de dar alimentos cesa:  por muerte del alimentista; cuando la fortuna del alimentante se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender  sus propias necesidades y las de su familia; cuando el alimentista haya mejorado de fortuna; cuando el alimentista hubiese cometido alguna falta de las que dan lugar a la desheredación o cuando la conducta del alimentista para obtener la pensión alimenticia provenga  de mala fe o falta de aplicación al trabajo.

Con carácter general, estas son las causas por las que se puede extinguir la obligación de pagar alimentos, sin embargo para que surtan efecto en la práctica es más difícil. Un alimentante o padre que debe abonar la pensión alimenticia puede conseguir la tranquilidad de no hacer frente a pensiones alimenticias ni retrasos de dichas pensiones cuando un juez así lo dicte por sentencia, y eso será posible sólo cuando se inicia un procedimiento de modificación de medidas definitivas.  Es muy común en la práctica que los alimentantes dejen de pagar la pensión alimenticia por haber alcanzado la mayoría de edad el alimentista, pero tal pensamiento es erróneo debido a que la pensión se debe pagar hasta que los hijos son independientes económicamente, es decir, hasta que se mantienen por sus propios medios.

2 Comments

  1. Marli
    • Catalina

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