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La responsabilidad del titular de una pagina web

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La Sentencia del Tribunal Supremo núm. 297/2016 (Rec. 1261/2015), de 5 de mayo 2016 (ponente el Sr. D. Rafael Sarazá Jimena) ha declarado que el titular de una página web es responsable  del contenido que aparece en los comentarios publicados en el foro de dicha página.

Para entender mejor el fallo del Alto Tribunal es necesario conocer los hechos y los fundamentos de derecho que motivaron la declaración de la presente sentencia:

D. Edmundo interpuso demanda contra Izquierda Unida Federal alegando que su derecho al honor ha sido vulnerado por sendos comentarios ofensivos publicados en el foro de la página web de IU Colmenar Viejo y, solicitó la declaración de vulneración del derecho al honor del actor, una indemnización por daños morales valorada en la cantidad de 10.000 euros y que se condene a la demandada al pago de las costas procesales y de la difusión en los medios de comunicación locales de una nota informativa en la que se retracta de los hechos así como en la página web publique el texto íntegro del fallo de la sentencia.

El Tribunal a quo desestimó las pretensiones del demandante, razón por la cual interpuso recurso de apelación. La Audiencia Provincial estimo parcialmente el recurso interpuesto por D. Edmundo  declarando la vulneración del derecho al honor de D. Edmundo y condenando a las demandas al pago de la indemnización de 10.000 euros y costas procesales. Las demandadas interpusieron recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

El Tribunal a quo desestimó la demanda entendiendo que las demandadas no fueron conscientes de los comentarios colgados en la web y de su capacidad lesiva para D. Edmundo. El Tribunal considero que los comentarios no suponían una imputación delictiva concreta, no se apreciaba una intención de ofender y, que dichos comentarios se enmarcaban en la creación de un nuevo partido político y la proximidad de las elecciones municipales a las que el actor se presentaba como candidato. El Tribunal ad quem, en primer lugar, solicitó el reconocimiento de las demandadas como titulares de la web, que así se declararon. En segundo lugar, consideró que los comentarios colgados en la web constituían graves insultos para el actor y que excedían de la confrontación entre partidos, entendiendo al respecto que, bien es admisible cierto tono jocoso  o burlesco por la hilaridad que causa el nombre del nuevo partido “Democracia Directa del Amor, la Sonrisa y el Método Científico” pero lo que no guarda relación con la situación creada es el tono irónico utilizado y de imputar una conducta delictiva al demandante, como es la de “estafador” o calificarle de “chorizo” y “sinvergüenza” en su ámbito empresarial y no político. Según la Audiencia, los comentarios publicados en el foro de la web rebasan “ampliamente el tono de una crítica desabrida o molesta”, que difunden hechos carentes de interés general o relevancia pública, añadiendo que “sin que el hecho de que el demandante hubiera ocupado cargos políticos justificara comentarios que atacaban su honestidad e integridad como persona, en su ámbito privado y profesional”.

Aplicando lo dispuesto en los artículos 13.2, 16 y 17 de  la  Ley  34/2002,  de  11  de  julio,  de  servicios  de  la  sociedad  de  la  información  y  de  comercioelectrónico, la Audiencia apreció la responsabilidad de las demandadas como titulares de la web por no vigilar adecuadamente las opiniones expresadas en el foro, “máxime cuando existía un moderador en el foro que, por el contrario, sí impidió el acceso demensajes que desmentían los ofensivos, lo que suponía el conocimiento efectivo de tales mensajes ofensivos,cuya ilicitud era patente, sin necesidad de una resolución judicial que así lo declarara”.

En el presente caso, el derecho fundamental cuya protección solicitó D. Edmundo es el derecho al honor (art. 18.1 CE), mientras que la libertad publica que invocó la recurrente para legitimar su conducta es la libertad de expresión y de información (art. 20.1 a) y art. 20.4 CE). Tales derechos que se limitan recíprocamente son derechos fundamentales y, como tales, gozan de la protección del art. 53.2 CE. La limitación del derecho al honor por las libertades de expresión e información tiene lugar cuando se produce un conflicto entre los mencionados derechos fundamentales. Dicho conflicto debe ser resuelto mediante técnicas de ponderación constitucional, teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso en particular. Aplicando las técnicas de ponderación constitucional al presente caso, el TS considera que “las expresiones publicadas en la web de las demandadas, en tanto que constituyen una crítica política, en tono jocoso, al demandante y su relación con el nuevo partido político, están amparadas por la libertad de expresión, incluso cuando la crítica se realiza utilizando un tono burlesco e hiriente. El carácter de crítica política a la actuación del demandante con relación al partido político «Democracia  Directa  del  Amor,  la  Sonrisa  y  el  Método  Científico»  que  tienen  tales  opiniones  y  la relevancia  pública,  en  el  ámbito  local  en  que  se  desarrollan  los  hechos,  del  personaje  respecto  del  que se  realizan,  justifican  la  prevalencia  de  la  libertad  de  expresión,  aunque  hayan  podido  resultar  molestas  o desabridas para el demandante.

Pero otras expresiones, como las que afirman que el demandante es un estafador o le califican como «chorizo» y «sinvergüenza», publicadas en la  web han sobrepasado el ámbito de la libertad de expresión que resulta constitucionalmente amparado, pues vulneran de modo ilegítimo el derecho al honor del demandante, de un modo que este no se encuentra obligado a soportar, pese a la mayor tolerancia exigible a las personas que ocupan un cargo público

Reiterada es la sentencia 128/2013, 26 de febrero que incide en la responsabilidad del titular del foro: “la titular de la página web, creadora del foro de debate abierto, debe extremar las precauciones y ejercer un mayor control sobre las opiniones y comentarios alojados, cuyas connotaciones despectivas y peyorativas para terceros no podían pasarle inadvertidas, y procurar de este modo la pronta retirada de aquellos que manifiesta e inequívocamente aparecieran como gravemente injuriosos”; y sigue, “Como ya dijimos en la sentencia 805/2013, de 7 de enero de 2014 , en el actual mundo de las telecomunicaciones, caracterizado por la facilidad y rapidez de difusión de los datos, remitir al perjudicado a la previa obtención de una declaración formal de ilicitud, cuando la intromisión en el derecho fundamental al honor es evidente, multiplicaría los perjuicios ocasionados, hasta el extremo de que, cuando obtuviese respuesta a la tutela judicial pretendida, aquellos perjuicios pudieran ser ya irreparables” indica que al no existir una resolución judicial que declare la ilicitud del contenido de las expresiones publicadas en el foro no excluye la responsabilidad del titular de la página.

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